¿Por qué no respondes, flor etílica,
a mis falsas suplicas?.
¿Por qué no abrazas, canuto sin sentido,
a mi endolorida mente?.
¿Por qué no descompones, atracción fatal,
en éter maldito, mi vida?.
¿Por qué no besas, sádico perfume,
mi imagen pura e idílica?.
¿Por qué no ciegas, oscuro delirio,
tus ojos faltos de visión nocturna?.
Sabes, porque de esto no ocurre nada, sátiro,
Porque mis secas súplicas,
Mi fría mente, mi [...]
Leer más...